Protección solar ecológica

Soy de las que usan protección solar casi que los 12 meses del año, a pesar de ser morena, tengo la piel sensible y la melanina muy activada, y siempre le he tenido mucho respeto al sol…

Desde hace un par de veranos vengo rumiando una noticia:

Para-aminobenzoatos, cinamato, benzofenona, dibenzoilmetano, dióxido de titanio, óxido de cinc, parabenos, sulfato de amonio, pentasodio y así hasta una cincuentena de productos orgánicos y químicos acaban en el mar por culpa de las cremas solares. Un estudio realizado en las playas de Mallorca muestra cómo, por protegernos de los rayos del sol, estamos alterando el ecosistema marino.

y ahora que me he estoy pasado progresivamente a la cosmética natural, además de pensar en el impacto medioambiental pienso en todos los químicos con los que embadurnamos nuestro cuerpo cada verano…

Así que me he puesto a investigar al respecto:

¿Qué diferencias hay entre filtros químicos, físicos y biológicos?

Un protector solar es una crema que protege de la radiación ultravioleta A y B porque tienen filtros químicos, físicos o biológicos en su composición.

  1. Los filtros químicos: Cuando las radiaciones UV llegan a la piel donde existe un filtro químico tiene lugar una reacción fotoquímica para absorber esa radiación: convierten la radiación en calor.Los filtros químicos son sustancias sintéticas complejas, casi todas derivadas del petróleo. La mayoría absorben la radiación UVB y otros, además, la UVA. El principal problema es que algunas de esas sustancias son cancerígenas, otras actúan como disruptores endocrinos y otras son dañinas para nuestro organismo en otros aspectos.
  2. Los filtros físicos:
    Éstos son polvos minerales inertes que actúan a modo de pantalla, es decir reflejan las radiaciones (los fotones rebotan) para que no penetren en la piel, de modo que se evitan las reacciones químicas. Los más usados son el dióxido de titanio y el óxido de Zinc.El óxido de zinc protege contra los UVA y UVB puede ser usado en niños y en personas con la piel sensible. Es biodegradable y no daña el medio marino.El problema de estos filtros es que a concentraciones mayores de un 5% pueden ser muy blanquecinos, por lo que a veces se ha descartado su uso y por lo que se ha tendido a disminuir el tamaño de las partículas. Hay una gran polémica en torno al tamaño de las partículas, que si pueden o no entrar al torrente sanguíneo, etc. y la UE ha mostrado su preocupación al respecto obligando a indicar la presencia de nanopartículas en los envases de las cremas solares.Muchos protectores solares ecológicos tienen nanopartículas recubiertas por silicio, lo que las hace más grandes para que no puedan penetrar a través de la barrera cutánea.
  3. Los filtros biológicos:

    Además de los filtros físicos, los solares ecológicos contienen aceites vegetales que, además de hidratar, actúan como filtros contra los rayos UV, aunque en mucha menor medida. Estos son aceites como el de aguacate, karité, germen de trigo, sésamo, aloe vera y oliva, entre otros.

Mi elección

Una vez más, he apostado por el comercio local aprovechando que mi esteticista habitual es distribuidora de Krous en Baleares, así que hasta que no vaya a la península o a otro país europeo, este verano probaré la crema solar ecológica Bema Natur Sun

Bibliografía

Advertisements